El extenso campo nos abraza con su aroma
el silencio gime entre las manos del viento
y acaricia los muslos de la naturaleza
que con suaves movimientos
se abren como flores primaverales.
Excitantes sonrisas despiertan el deseo
de sentir el dulzor de los labios de la brisa
que besa la desnudez campestre
y se refleja en los ojos de las aves
que vuelan en libertad como nuestra pasión.
En esta primer noche de primavera
con mi voz de sirena canto para ti
quiero despertar a las aves
y bailar con el viento la danza del amor
ese tu amor que despertó mi dormido corazón.
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