Ricardo Giraldo Martínez
Poeta recién llegado
Furtivos
Dulce voz que enardece mis entrañas;
solicito con premura que calles tus palabras
y dejes sólo un suspiro a mis oídos...
Permíteme escuchar tus latidos emergiendo
como alaridos de fiera,
hasta que cese la trepidante agonía
en que se mecen nuestros deseos.
Dulce voz que enardece mis entrañas;
solicito con premura que calles tus palabras
y dejes sólo un suspiro a mis oídos...
Permíteme escuchar tus latidos emergiendo
como alaridos de fiera,
hasta que cese la trepidante agonía
en que se mecen nuestros deseos.