Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
"Aprende a volar" me dijo
"así puedes sacarme de viaje",
y no sólo aprendí a volar
sino que le conseguí visa a mis sueños.
"Aprende a escribir" me pidió
"Así puedes escribirme versos de amor",
y le escribí una enciclopedia
cuyo primer volumen imprimí en sus muslos.
"Aprende a cocinar, querido,
así puedes llevarme desayuno a la cama"
y fui tan buen chef
que aprendí a cocinarle los besos a fuego lento
para que no ardiera tan deprisa
y siquiera siendo una dama.
Cada lección que pidió la aprendí,
cada colchón que quiso lo anduvimos
y siempre dejamos en recepción
una caricia para cuando fuéramos a despedirnos.
"Aprende a bucear" sugirió un día
"que puede que encuentres tesoros en el mar"
y pues... en el mar no hallé tesoros,
pero aprendí que buceando la amaba mejor.
Cada lección que sugirió la aprendí
cada misión que propuso fue misión cumplida,
y no quedó pendiente en recepción
ninguna caricia, siempre fuimos al día.
"así puedes sacarme de viaje",
y no sólo aprendí a volar
sino que le conseguí visa a mis sueños.
"Aprende a escribir" me pidió
"Así puedes escribirme versos de amor",
y le escribí una enciclopedia
cuyo primer volumen imprimí en sus muslos.
"Aprende a cocinar, querido,
así puedes llevarme desayuno a la cama"
y fui tan buen chef
que aprendí a cocinarle los besos a fuego lento
para que no ardiera tan deprisa
y siquiera siendo una dama.
Cada lección que pidió la aprendí,
cada colchón que quiso lo anduvimos
y siempre dejamos en recepción
una caricia para cuando fuéramos a despedirnos.
"Aprende a bucear" sugirió un día
"que puede que encuentres tesoros en el mar"
y pues... en el mar no hallé tesoros,
pero aprendí que buceando la amaba mejor.
Cada lección que sugirió la aprendí
cada misión que propuso fue misión cumplida,
y no quedó pendiente en recepción
ninguna caricia, siempre fuimos al día.