Déjame que sueñe
con el paraíso
donde la inocencia
es realidad.
Donde los perfumes
de flores se expanden
y la luz es clara,
no hay oscuridad.
Donde el amor reina
sin tabú ni trabas,
todo es armonía
no existe maldad.
Poesía y música,
trinos sin palabras,
canciones alegres,
suenan sin cesar.
Dejadme soñar...