Armand
Poeta asiduo al portal
El deseo te vuelve sagaz
la ansiedad solitario viajero
y cuando el día te viene a buscar
no quieres ir, nunca quieres ir.
Las almas vagan hasta encontrar
lo que las miradas no logran tocar
y en la yema de los dedos está la verdad
acariciándote la cara; ni siquiera lo puedes notar.
Un recuerdo logra borrar horas de la realidad
si es que en verdad no estás soñando
escuchas la campana volver a sonar
pero ya estás en la lona hace mucho tiempo.
El deseo te vuelve sagaz
la ansiedad solitario viajero
y cuando el día te viene a buscar
no quieres ir, nunca quieres ir.
la ansiedad solitario viajero
y cuando el día te viene a buscar
no quieres ir, nunca quieres ir.
Las almas vagan hasta encontrar
lo que las miradas no logran tocar
y en la yema de los dedos está la verdad
acariciándote la cara; ni siquiera lo puedes notar.
Un recuerdo logra borrar horas de la realidad
si es que en verdad no estás soñando
escuchas la campana volver a sonar
pero ya estás en la lona hace mucho tiempo.
El deseo te vuelve sagaz
la ansiedad solitario viajero
y cuando el día te viene a buscar
no quieres ir, nunca quieres ir.