Por los climas de tu piel
en un enjambre de besos,
de noche, cuál ladrón sin pudor,
como el crepúsculo fui
a la aurora de tu fuego.
Te sentí.
Salvaje, en el sudor íntimo de tus gemidos.
Tomé la luna por la espalda
y la consagré al fervor de tus sentidos.
Una vendimia de temblores,
de hondas pulsaciones,
atravesó nuestros cuerpos
y nuestros brazos sin aliento
sobre los lirios del amor se diluyeron.
en un enjambre de besos,
de noche, cuál ladrón sin pudor,
como el crepúsculo fui
a la aurora de tu fuego.
Te sentí.
Salvaje, en el sudor íntimo de tus gemidos.
Tomé la luna por la espalda
y la consagré al fervor de tus sentidos.
Una vendimia de temblores,
de hondas pulsaciones,
atravesó nuestros cuerpos
y nuestros brazos sin aliento
sobre los lirios del amor se diluyeron.
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