Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Te busqué en el fresco
atardecer de mi existir,
ansiando que mis quimeras
realidad se hicieran.
Desde que te vi,
por su alborozo mi
corazón extravió
su isócrona majestad.
mariposas en el
estómago sentí...
¡regocijo inmenso
sin paralelo!.
Me habitué al calor de tu
presencia, de tus gestos,
de tu aroma y de
muchas cosas más.
sin embargo, esos nocturnos
de dicha a tu lado ya no
veré… trovadores
amaneceres tampoco.
¿Dónde quedó el amor
que nos juramos, para
que hoy nuestras faltas
perdonar no podamos?.
¿Acaso nuestras coronas
de espinas gravitan más
que nuestros irredentos
lazos de pasión?.
Vuelve, que en la brisa
del mar escribí… la sinfonía
de arpegios que contigo,
¡contigo anhelo hacer!.
Noviembre 9, 2020.
atardecer de mi existir,
ansiando que mis quimeras
realidad se hicieran.
Desde que te vi,
por su alborozo mi
corazón extravió
su isócrona majestad.
mariposas en el
estómago sentí...
¡regocijo inmenso
sin paralelo!.
Me habitué al calor de tu
presencia, de tus gestos,
de tu aroma y de
muchas cosas más.
sin embargo, esos nocturnos
de dicha a tu lado ya no
veré… trovadores
amaneceres tampoco.
¿Dónde quedó el amor
que nos juramos, para
que hoy nuestras faltas
perdonar no podamos?.
¿Acaso nuestras coronas
de espinas gravitan más
que nuestros irredentos
lazos de pasión?.
Vuelve, que en la brisa
del mar escribí… la sinfonía
de arpegios que contigo,
¡contigo anhelo hacer!.
Noviembre 9, 2020.