Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
A mitad de camino el mar confunde orillas
de manera que las olas no saben dónde dirigir sus besos,
el sentido que tienen esos desprestigiados besos
demasiado salados para cualquier naufragio.
A mitad de camino en dirección al norte
las palabras reinventan un gusto solidario
y procrean en vuelo alfabetos mixtos,
entrelazadas lenguas con sus errores varios.
Las cenizas descansan nunca en superficie
a mitad de camino con el sueño de un barco,
hay afanes de puente en el deseo mutuo
de los encuentros que claman por llevarse a cabo.
Hoy pareces cansada,
hoy la piedra que tiraste al mar se hundió muy pronto
hoy no llegaste a ver los círculos de la memoria
hoy es un ayer desarbolado y frío
el limpiaparabrisas que borra la lluvia de los ojos
la nota de color del gris en la tormenta.
A mitad de camino el cielo de uno y otro lado
se resquebraja y mira en la distancia
los motivos de amar,
la confusión del arte y las orillas,
el calamar gigante que extiende sus tentáculos,
el fundido en negro,
el sentido de esos desprestigiados besos
el gusto solidario por reinventar palabras.
de manera que las olas no saben dónde dirigir sus besos,
el sentido que tienen esos desprestigiados besos
demasiado salados para cualquier naufragio.
A mitad de camino en dirección al norte
las palabras reinventan un gusto solidario
y procrean en vuelo alfabetos mixtos,
entrelazadas lenguas con sus errores varios.
Las cenizas descansan nunca en superficie
a mitad de camino con el sueño de un barco,
hay afanes de puente en el deseo mutuo
de los encuentros que claman por llevarse a cabo.
Hoy pareces cansada,
hoy la piedra que tiraste al mar se hundió muy pronto
hoy no llegaste a ver los círculos de la memoria
hoy es un ayer desarbolado y frío
el limpiaparabrisas que borra la lluvia de los ojos
la nota de color del gris en la tormenta.
A mitad de camino el cielo de uno y otro lado
se resquebraja y mira en la distancia
los motivos de amar,
la confusión del arte y las orillas,
el calamar gigante que extiende sus tentáculos,
el fundido en negro,
el sentido de esos desprestigiados besos
el gusto solidario por reinventar palabras.