Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si los laberintos de penas nos lo permiten,
podremos recorrer los lugares de auxilio
lugares de refresco de nuestras almas,
de hospitales itinerantes que llenen de vendas de cloroformo el recuerdo
y los días pasados de una guerra ,
que sin bombas ni armas destrozó nuestras pieles.
Ha sido duro el camino de esta vida ,
mas imposible de desechar.
Llevamos desdichas,
mas también las alforjas están llenas de amor.
La costumbre y el amor se hicieron bastiones,
y hemos resistido con un valor que no creíamos tener.
Ahora solo quedan unas estatuas
con ganas de hacer del acero piel y esperar la muerte.
Difícil es entender el sentimiento de estas letras.
Difícil es el adentrarse en la comprensión,
más el camino hay que terminarlo,
si o si,
hay que llegar al fin de los días.
Hacia ellos nos alzamos.
Desde el norte hasta el sur,
aunque sea en un reguero de lágrimas,
debemos resistir.
Después de estos días
no habrán más soles que nos despierten
ni lunas que nos inviten al descanso.
SHA.
podremos recorrer los lugares de auxilio
lugares de refresco de nuestras almas,
de hospitales itinerantes que llenen de vendas de cloroformo el recuerdo
y los días pasados de una guerra ,
que sin bombas ni armas destrozó nuestras pieles.
Ha sido duro el camino de esta vida ,
mas imposible de desechar.
Llevamos desdichas,
mas también las alforjas están llenas de amor.
La costumbre y el amor se hicieron bastiones,
y hemos resistido con un valor que no creíamos tener.
Ahora solo quedan unas estatuas
con ganas de hacer del acero piel y esperar la muerte.
Difícil es entender el sentimiento de estas letras.
Difícil es el adentrarse en la comprensión,
más el camino hay que terminarlo,
si o si,
hay que llegar al fin de los días.
Hacia ellos nos alzamos.
Desde el norte hasta el sur,
aunque sea en un reguero de lágrimas,
debemos resistir.
Después de estos días
no habrán más soles que nos despierten
ni lunas que nos inviten al descanso.
SHA.