MARIO CUADROS
Intento de poeta
Al sur de tu barbilla,
está la cuesta hacia tu misterio,
tu cuello.
Debo recorrerlo,
memorizarlo,
recorrerlo otra vez.
Al norte, está la cascada,
la pileta,
tus labios, donde reposo.
A veces simplemente me quedó ahí,
una hora,
dos horas,
tres días,
cuatro vidas.
Más al norte se complica,
están las ventanas de tu alma,
la desnudez de tu sinceridad.
Al norte de tu barbilla,
impera con soberbia tu mirada.
Que doblega la mía,
a veces.
Otras veces, resisto.
Y generamos tanta presión
entre nuestras miradas
que creamos del aire cristales.
Donde nos reflejamos,
como iguales.
está la cuesta hacia tu misterio,
tu cuello.
Debo recorrerlo,
memorizarlo,
recorrerlo otra vez.
Al norte, está la cascada,
la pileta,
tus labios, donde reposo.
A veces simplemente me quedó ahí,
una hora,
dos horas,
tres días,
cuatro vidas.
Más al norte se complica,
están las ventanas de tu alma,
la desnudez de tu sinceridad.
Al norte de tu barbilla,
impera con soberbia tu mirada.
Que doblega la mía,
a veces.
Otras veces, resisto.
Y generamos tanta presión
entre nuestras miradas
que creamos del aire cristales.
Donde nos reflejamos,
como iguales.
Última edición: