YANCO
Poeta adicto al portal
En este estéril paisaje
donde encina es la diosa
donde acaba la vida
y se extraña la gota,
extendiendo la esquina
hasta el mar, solo es roca.
Aquí vengo a encontrarte
ya sabré si es victoria,
y este sol que calcina,
y la brisa que sopla
estrangula el aliento
junto al polvo en mi boca.
Ya bañado en mis sales
exprimiéndome a gotas,
no pudiendo encontrarte
ya no siento tus cosas
el amor casi eterno
va muriendo en mis botas,
y la fe clandestina
que gritaba mi boca
no sabrá de alboradas
ya la vista se acorta,
ya la fe que me guiaba
va rodando cual hoja,
vagare ante reptiles
que sus ojos me coman
mendigando un espino
y sus lanzas me acojan.
Encontrar mi destino
y la vida sea otra.
donde encina es la diosa
donde acaba la vida
y se extraña la gota,
extendiendo la esquina
hasta el mar, solo es roca.
Aquí vengo a encontrarte
ya sabré si es victoria,
y este sol que calcina,
y la brisa que sopla
estrangula el aliento
junto al polvo en mi boca.
Ya bañado en mis sales
exprimiéndome a gotas,
no pudiendo encontrarte
ya no siento tus cosas
el amor casi eterno
va muriendo en mis botas,
y la fe clandestina
que gritaba mi boca
no sabrá de alboradas
ya la vista se acorta,
ya la fe que me guiaba
va rodando cual hoja,
vagare ante reptiles
que sus ojos me coman
mendigando un espino
y sus lanzas me acojan.
Encontrar mi destino
y la vida sea otra.