Genaro Centeno
Poeta recién llegado
Hubo una vez un hombre que trabajó por mucho tiempo. Y lo hizo bien. Satisfecho, pensó que era tiempo de descansar. El fruto de su empeño le sostendría en los años venideros -se dijo para sí. Sería la recompensa a su dedicación. Era lo justo. Entonces, hubo gente que quiso negarle lo que se merecía. Gente que quiso que otros gozaran de las logradas venturas de aquel hombre. Gente que despreció su esfuerzo y prefirió su miseria. Pero aquel hombre no estaba solo. Muchas y muchos le defendieron. Muchas y muchos, que como él, trabajaban, reclamaron el futuro que le correspondía. Y lucharon. Y volvieron a luchar. Y siguieron luchando. Luego, aquella gente que pretendió robar a aquel hombre lo ganado, se fue. Y quedó el camino libre para que aquel hombre viviera feliz.