Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy flotando
en tus brazos de algodón
almidonado,
rendido entre tus piernas
de seda
Soy una pompa en el aire
llevado por tus caricias;
alas que me hacen flotar
al infinito
como ese cuento inaudito en el que
eramos completamente felices
y libres,
Sí, libres más que el viento y
las aves,
libres y sin paracaídas.
Fundidos los cuerpos en
uno,
como ese mercurio que se
vuelve a unir
una y tantas veces, como
esa lluvia
que se apiña en tu cicatriz
perfecta y corre,
y fluye, y se mezcla con
mi lava ardida
Me siento apunto de explotar,
!¿tanto placer puede tener
efectos secundarios?!
¿Si muero amándote,
volveré a la vida
transformado en algún
tipo de ninfa?
Kamikaze este amor al
extremo,
decidido al exterminio en
el uso de sus
funciones.
Gastarse cuál rosca,
como si la tuerca y el tornillo
quisieran deborase entre sí
a ver quién gana...
Yo sigo flotando,
tú sigue con las caricias
y dejemos que la pompa vuele
en su libertad o en su suicidio,
Aprieta aún más las piernas,
asfixia aún más mi sexo
y déjame morir una vez más
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