epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dedicado a la gran poetisa Isabel (pequeña Líbélula) y a Manuel Bast, por el recuerdo inmerecido que guardan de mí
El amor es infinito,
si se funda en ser honesto
y aquel que se acaba presto,
no es amor si no apetito. (Cervantes)
Cupido dos dardos lanza
a las parejas de amantes
que de hormonas abundantes
aprovechan la bonanza.
Dos son las partes en danza
que a continuación les cito.
y aunque soez, no es delito
el darles la explicación:
Un dardo da al corazón
y el otro da al monolito.
Mas aquí en verso explicito
que el sexo exhibe estandarte;
lo del querer es aparte.
y en el corazón escrito.
Citando aquí el monolito
y pasando hojas de historia,
se me viene a la memoria,
que el monolito o menhir.
hacen, en su devenir
trinidad con zanahoria.
Amor, ¿Emoción es impermeable
en donde no se hospeda la razón
porque ahí solo trepa el corazón,
baluarte de ilusión imperturbable?
Fortaleza es, no siempre inexpugnable,
filtrase entre troneras la pasión.
Prende Venus la orla de ilusión
y el dios Eros se muestra insobornable,
porque lanza su flecha y expedito
la desvía Aquilón con fuerte aliento
y el dardo se dirige al “monolito”.
¿Dónde se halla el amor? ¿Es que ha prescrito,
que tan poco duró el esparcimiento?
¿Cuándo se acaba presto es apetito?
Perdón si les excito,
pues tan solo reflejo mi sentir:
que el amor no es asunto del menhir.
Les deseo a todos lo mejor.
Saludos cordiales
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