Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuídate como se cuida el agua del río
como cuido el papel en que escribo los versos de amor,
como si no hubiera otro día de frio
y yo al final siempre soy el que sigo ocultando el dolor.
Cuídate como se cuida la flor de la espina,
te tengo en mi corazón aprendiendo a olvidarte,
pero esta idiota manía de quererte aquí
no aprende que yo para ti no voy a ninguna parte.
No le temo ni siquiera al mismísimo infierno
y mi único miedo es no ser capaz de dejarte de amar,
que se apodere de mí cualquier espíritu sin frenos
pero que no me demanden tus labios por quererte besar.
La copa de mi veneno es mí mano vacía sin saber de ti,
este diciembre frío es un asilo sin ventilación
y mi razón se fue de vacaciones a Paris
mientras que yo me quedo varado sin fe o tentación.
Sólo quedan los huesos que ni el perro se atreve a comer
por respeto a lo que fui una vez junto a ti,
el hilo de Penélope comenzó a desaparecer
la misma fecha en que tu y yo nos dejamos de vivir.
como cuido el papel en que escribo los versos de amor,
como si no hubiera otro día de frio
y yo al final siempre soy el que sigo ocultando el dolor.
Cuídate como se cuida la flor de la espina,
te tengo en mi corazón aprendiendo a olvidarte,
pero esta idiota manía de quererte aquí
no aprende que yo para ti no voy a ninguna parte.
No le temo ni siquiera al mismísimo infierno
y mi único miedo es no ser capaz de dejarte de amar,
que se apodere de mí cualquier espíritu sin frenos
pero que no me demanden tus labios por quererte besar.
La copa de mi veneno es mí mano vacía sin saber de ti,
este diciembre frío es un asilo sin ventilación
y mi razón se fue de vacaciones a Paris
mientras que yo me quedo varado sin fe o tentación.
Sólo quedan los huesos que ni el perro se atreve a comer
por respeto a lo que fui una vez junto a ti,
el hilo de Penélope comenzó a desaparecer
la misma fecha en que tu y yo nos dejamos de vivir.
Última edición: