Añoro la crudeza del invierno.
El frío que me dice que respiras.
Copiosas lluvias de caudal eterno.
El viento cuando barre las mentiras.
Tus dedos en mi frente cuando enfermo.
Los brazos hacia abajo que me estiras.
Tus ojos que escudriñan mi cuaderno.
Espejos donde alegre tú te miras.
En las tinas de piedra tus silbidos.
Tu buen humor, también tus bobas bromas.
Tus espinas de llantos contenidos.
Tu mesa de sabores, sus aromas.
Y todos los pasajes resumidos
en fotos de familia monocromas.
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