Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Con las diez primeras palabras de un momento de silencio
le ataré las zapatillas a mi silla, le colgaré dos almohadas y soñaré que vuelo.
Con las diez primeras sílabas de un poema que no recuerdo,
lanzaré al mar tantas botellas vacías que al encontrarlas descubriré que te espero
junto a los diez primeros minutos antes de sentarme en cada uno de tus sueños,
saltando de rodillas, de página en página de la vida que deseo,
atándome a tu puerta, colgando de tu ventana, acariciándo cristales con los dedos,
esos dedos que nueve veces acariciaron tu piel y siguen buscando el diez porque me faltó uno de tus besos.
le ataré las zapatillas a mi silla, le colgaré dos almohadas y soñaré que vuelo.
Con las diez primeras sílabas de un poema que no recuerdo,
lanzaré al mar tantas botellas vacías que al encontrarlas descubriré que te espero
junto a los diez primeros minutos antes de sentarme en cada uno de tus sueños,
saltando de rodillas, de página en página de la vida que deseo,
atándome a tu puerta, colgando de tu ventana, acariciándo cristales con los dedos,
esos dedos que nueve veces acariciaron tu piel y siguen buscando el diez porque me faltó uno de tus besos.