Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se parece a ti la noche
con sus espejos que no mienten,
no por lo oscuro,
por la intimidad que guardan.
Cuando te desnudas
queda allí prendida tu imagen
que nadie más puede ver, asir, respirar
sólo yo, buceador de aires sin oxígeno,
sin necesidades de escafandra o anteojos
que desoriente la brújula para con su destino.
Se parece a ti la noche
con sus espejos colgados,
con sus razones de ti, en cada uno de ellos,
con su necesidad de encontrar
su más perfecto encuadre
el de hallarnos los dos, juntos en el centro.
con sus espejos que no mienten,
no por lo oscuro,
por la intimidad que guardan.
Cuando te desnudas
queda allí prendida tu imagen
que nadie más puede ver, asir, respirar
sólo yo, buceador de aires sin oxígeno,
sin necesidades de escafandra o anteojos
que desoriente la brújula para con su destino.
Se parece a ti la noche
con sus espejos colgados,
con sus razones de ti, en cada uno de ellos,
con su necesidad de encontrar
su más perfecto encuadre
el de hallarnos los dos, juntos en el centro.