Tontos moros en la costa

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Que no lo sepa tu marido
pero dejaste en mi casa tu sostén y el lazo del vestido,
quedaron tendidos en la ducha,
las guardé junto a otras cosas tuyas
que dejaste aquí.

Me fascina cuando te llamo y dices número equivocado,
porque tienes moros en la costa,
aunque tus costas son mías,
cuelgo el teléfono y suelto alguna risa... imagínate.

No sé cómo le habrás hecho para disimular aquel mordisco
que te dejé pintado en el muslo ayer,
aunque no es la vez primera
creo que quedaron más huellas que en la taza de café.

Que no lo sepa tu marido, tengo entradas para el juego del domingo,
te lo cuento para ver qué cuento inventas,
a cuál amiga triste le dices que vas a visitar,
porque te advierto que después del juego... nosotros vamos a jugar.

Estuve pensando que es justo y hasta merecido
que hagas una lista de pedidos para complacer a su merced,
chocolates, música y kamasutra incluido,
aquí la prioridad es que Cupido se nos antoje también.

Qué lastima es esto de no poder verte cada día
desabrochando mi camisa para dormirte bien,
yo abrazándote mientras cocinas vestida sólo con la chaqueta
que apenas cubre tu piel.

Que no lo sepa tu marido, creo que estoy enamorado,
esto que empezó como un pecado ahora es parte de mi ser,
ayer cuando te fuiste, fui a comprar un regalito,
que yo sé que tal vez es algo atrevido...
un vestido de novia, para escaparnos y vencer.
 
Que no lo sepa tu marido
pero dejaste en mi casa tu sostén y el lazo del vestido,
quedaron tendidos en la ducha,
las guardé junto a otras cosas tuyas
que dejaste aquí.

Me fascina cuando te llamo y dices número equivocado,
porque tienes moros en la costa,
aunque tus costas son mías,
cuelgo el teléfono y suelto alguna risa... imagínate.

No sé cómo le habrás hecho para disimular aquel mordisco
que te dejé pintado en el muslo ayer,
aunque no es la vez primera
creo que quedaron más huellas que en la taza de café.

Que no lo sepa tu marido, tengo entradas para el juego del domingo,
te lo cuento para ver qué cuento inventas,
a cuál amiga triste le dices que vas a visitar,
porque te advierto que después del juego... nosotros vamos a jugar.

Estuve pensando que es justo y hasta merecido
que hagas una lista de pedidos para complacer a su merced,
chocolates, música y kamasutra incluido,
aquí la prioridad es que Cupido se nos antoje también.

Qué lastima es esto de no poder verte cada día
desabrochando mi camisa para dormirte bien,
yo abrazándote mientras cocinas vestida sólo con la chaqueta
que apenas cubre tu piel.

Que no lo sepa tu marido, creo que estoy enamorado,
esto que empezó como un pecado ahora es parte de mi ser,
ayer cuando te fuiste, fui a comprar un regalito,
que yo sé que tal vez es algo atrevido...
un vestido de novia, para escaparnos y vencer.

La casa Infiel?. Cuando hay amor verdadero no existe el pecado querido amigo.- Feliz primer día del año.- y a festejar a jugar.-
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba