La obsesión de esos mundos, se crea y se recrea…
las panteras lucen las gemas metafísicas,
y se reencuentran las avispas, dentro del reloj de arena…
los monarcas del parque, reparten sus naipes de hueso…
y aquellos mares llenos de peligros, aquellos muros del pasado;
aquellos peces por los alveolos…
aquella adoración hacia esas princesas aladas, con sus bufandas de arcoíris;
las navidades de la alta relojería,
y cada flash de los amigos por la ciudad…
cuando el pensamiento era el humo de la hoguera,
cuando me muerden los lobos que llevo dentro;
la noche tan sedienta, como si fuera la última…
los rumiantes de esos barcos literarios,
de esos barcos repletos de tabaco;
el robo de la bahía, camuflado entre los grillos…
y las prisiones y los embarcaderos,
y la avecilla que nos cantaba al albor.
las panteras lucen las gemas metafísicas,
y se reencuentran las avispas, dentro del reloj de arena…
los monarcas del parque, reparten sus naipes de hueso…
y aquellos mares llenos de peligros, aquellos muros del pasado;
aquellos peces por los alveolos…
aquella adoración hacia esas princesas aladas, con sus bufandas de arcoíris;
las navidades de la alta relojería,
y cada flash de los amigos por la ciudad…
cuando el pensamiento era el humo de la hoguera,
cuando me muerden los lobos que llevo dentro;
la noche tan sedienta, como si fuera la última…
los rumiantes de esos barcos literarios,
de esos barcos repletos de tabaco;
el robo de la bahía, camuflado entre los grillos…
y las prisiones y los embarcaderos,
y la avecilla que nos cantaba al albor.