Agua
en el primer grito de la mañana,
en el primer instante en que
la sed llena la lengua de
ganas de pertenecernos.
Nos arden las miradas,
nos abrasa el deseo,
inconfundible
como hoy,
como siempre,
en la orilla de esta piel indómita.
Etéreo tú.
En tu aliento soy tuya,
Etéreo tú.
En tu aliento soy tuya,
tuya en el despertar de los pájaros,
en la bendita agua de tus besos,
en la necesidad de que tu nombre
en la necesidad de que tu nombre
sea cascada cristalina donde
se aquietan los latidos.
se aquietan los latidos.
Te amo….