Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu amor ardiente,
cual arenas del desierto,
recorrió las dunas
de mis muslos y caderas,
para posarse lentamente…
En las pirámides de mis pechos.
Bebí en el Nilo de tu boca
y dulces dátiles, fueron tus besos.
y fue tu cuerpo, el templo de Karnak
Y yo fui Hathor, la diosa del amor
en el oasis verde azul de tus caricias.
Tus manos dibujaron mil paisajes,
mil cielos, con miles de universos.
Y tú fuiste el Dios Amón,
cuando aquella noche…
Dormías, entre mis senos.
cual arenas del desierto,
recorrió las dunas
de mis muslos y caderas,
para posarse lentamente…
En las pirámides de mis pechos.
Bebí en el Nilo de tu boca
y dulces dátiles, fueron tus besos.
y fue tu cuerpo, el templo de Karnak
Y yo fui Hathor, la diosa del amor
en el oasis verde azul de tus caricias.
Tus manos dibujaron mil paisajes,
mil cielos, con miles de universos.
Y tú fuiste el Dios Amón,
cuando aquella noche…
Dormías, entre mis senos.