Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Guantes de almidón y un par de palmas de fresas,
zapatos de rocío y dos botones para mis medias,
una selva con tres árboles de ciegos
y un beso madurando en alta mar.
Siete viajes para amores muertos
y un chaleco salvavidas con aroma a sal,
un salón para bailes que no tuvo merengues
y un beso caducado en alta mar.
Minas de oro con fiebre de sangre fría,
platillos de cocina oriental para el desayuno,
un apagón descomunal en plena orgía,
y un beso moribundo en alta mar.
Retoques en la foto de mi último cumpleaños,
un cóctel de margaritas para embriagarme,
una lectura sencilla que no hace daño
y un beso dilatado en alta mar.
Tanques de guerra para matar de amor,
afrodisíacos listos en la cocina,
alquilo dos cuartos cerrados por dolor
y un beso herido en alta mar.
Pandillas que amenazan con enamorar a cualquiera,
trajes de moda para el perro que me acompaña
a doblar un curso en la esquina
y un beso suicidándose en alta mar.
Una venta de artículos de segunda mano
que incluye los clavos de una crucifixión,
seis millones de dolares que tiré a la basura
y un beso enterrado en alta mar.
Tan joven era el amor,
que el día que envejecio murió de alegría.
zapatos de rocío y dos botones para mis medias,
una selva con tres árboles de ciegos
y un beso madurando en alta mar.
Siete viajes para amores muertos
y un chaleco salvavidas con aroma a sal,
un salón para bailes que no tuvo merengues
y un beso caducado en alta mar.
Minas de oro con fiebre de sangre fría,
platillos de cocina oriental para el desayuno,
un apagón descomunal en plena orgía,
y un beso moribundo en alta mar.
Retoques en la foto de mi último cumpleaños,
un cóctel de margaritas para embriagarme,
una lectura sencilla que no hace daño
y un beso dilatado en alta mar.
Tanques de guerra para matar de amor,
afrodisíacos listos en la cocina,
alquilo dos cuartos cerrados por dolor
y un beso herido en alta mar.
Pandillas que amenazan con enamorar a cualquiera,
trajes de moda para el perro que me acompaña
a doblar un curso en la esquina
y un beso suicidándose en alta mar.
Una venta de artículos de segunda mano
que incluye los clavos de una crucifixión,
seis millones de dolares que tiré a la basura
y un beso enterrado en alta mar.
Tan joven era el amor,
que el día que envejecio murió de alegría.