Botica

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Llevo a cuestas un calendario que ya me pesa,
una mañana sin cultivos y un sol para dormir,
el sabor de tus labios como fruta fresca
y un párpado caído que mira hacia ti.

Un mar para que paseen las sirenas que hablan de amor,
un botiquín por si tengo una emergencia de amarte,
consciente que de mi parte
tengo siempre urgencia de ti.

Un saco lleno de ilusiones que carecen de celos,
una pirámide con vista al infinito,
un hotel para acordarnos de comernos a besos
y dos gotas de amor que se volvieron delito.

Un dragón que tengo de mascota,
un acueducto sin río pero con dueño,
un árbol de incienso que huele a tu ropa
y una noche de amor con la que me quitas el sueño.

Un reloj de arena que va atrás tres segundos,
un récord mundial abrazado a tu almohada,
un cuento de hadas que no tiene luto
y un caramelo que sin tu boca no me sabe a nada.

Un saco lleno de buenas intenciones de amarte,
un desayuno en tu cama, un remanso en tu piel,
cuéntame bella dama si el cielo al besarte
puede contar que te conoce tan bien.

Un juguete para divertirnos en medio de todo,
un sueño erótico por el que cobras alquiler,
el dedo en la llaga invocando caricias
y un enamorado que te quiere querer.

Robsalz / Uriel Roberto Salazar Lizano / Reservados todos los derechos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba