Coma
Poeta recién llegado
Fuimos cómplices de amor,
me robaste la vida, mi existencia en extinción.
Quiero sentir tus palmas rozar mi alma,
primera dama de mi corazón.
Mi ánima en desánimos por el peso de esta pasión.
Siguiendo tus pasos, la vida puso un pozo que desune nuestra unión.
Estribillo de mi canción porque te quedas en mi mente,
sin ser recuerdo inerte dentro de mi imaginación.
Mi distracción frecuente,
mi conciencia está inconsciente,
en el reflejo del espejo, me asemejo a tu sirviente.
Te juro que en algún futuro,
sin importar que estés tan lejos,
quiero tomarte de la mano y morir de viejo,
en el viejo continente.
Vivir siendo amado y sin amar,
amar y morir sin ser amado,
las dos opciones que la vida me ha dado a elegir.
Si tengo que decidir, opto por la segunda sin dudarlo,
porque te esperaré, aunque no puedas notarlo,
hasta cuando mi corazón deje de latir.
Tu memoria no se puede ir con copas de alcohol.
A todos nos podrá cubrir el mismo cielo,
nos podrá iluminar el mismo sol,
pero no compartimos las mismas estrellas,
porque las mías son los ojos de ella,
cuando alumbran mi interior.
Cargo con mis sentimientos,
pesan dentro, son mi cruz.
Tu alma brillante, resulta deslumbrante ante la luz.
Tu santo nombre me hace desear ser tu hombre,
quiero que seas la virgen de mi niño Jesús.
Quizá nunca leas esto,
quizá sonrías mientras lo lees.
Quemé tu recuerdo, la vida no estuvo de acuerdo,
y el viento trajo las cenizas a mis pies.
me robaste la vida, mi existencia en extinción.
Quiero sentir tus palmas rozar mi alma,
primera dama de mi corazón.
Mi ánima en desánimos por el peso de esta pasión.
Siguiendo tus pasos, la vida puso un pozo que desune nuestra unión.
Estribillo de mi canción porque te quedas en mi mente,
sin ser recuerdo inerte dentro de mi imaginación.
Mi distracción frecuente,
mi conciencia está inconsciente,
en el reflejo del espejo, me asemejo a tu sirviente.
Te juro que en algún futuro,
sin importar que estés tan lejos,
quiero tomarte de la mano y morir de viejo,
en el viejo continente.
Vivir siendo amado y sin amar,
amar y morir sin ser amado,
las dos opciones que la vida me ha dado a elegir.
Si tengo que decidir, opto por la segunda sin dudarlo,
porque te esperaré, aunque no puedas notarlo,
hasta cuando mi corazón deje de latir.
Tu memoria no se puede ir con copas de alcohol.
A todos nos podrá cubrir el mismo cielo,
nos podrá iluminar el mismo sol,
pero no compartimos las mismas estrellas,
porque las mías son los ojos de ella,
cuando alumbran mi interior.
Cargo con mis sentimientos,
pesan dentro, son mi cruz.
Tu alma brillante, resulta deslumbrante ante la luz.
Tu santo nombre me hace desear ser tu hombre,
quiero que seas la virgen de mi niño Jesús.
Quizá nunca leas esto,
quizá sonrías mientras lo lees.
Quemé tu recuerdo, la vida no estuvo de acuerdo,
y el viento trajo las cenizas a mis pies.