Paseo Orinoco
(Ciudad Bolívar, 22.07.1989)
Ciudad Bolívar
desenvaina su sol
desde muy temprano
Lo arroja
como un perro
sobre la epidermis
y a cada mordisco
de luz
la sangre
sube
clamando venganza
Reclama tus muslos
Tu caminar
hacia la ducha
después de amarnos:
esa borrosa imagen
de Afrodita
bajo el agua
Mientras
uno atisba
y comprende
la escasa distancia
entre la verdad
y el sueño
entre lo vivido
y lo presentido
Ese lugar
donde
la memoria augura
prevée fatalidades
oscurece al mundo
Y veo al Sol zambullirse
desde la piedra del medio
y empezar a caminar
sobre las aguas
como si fuese un alga:
rosario vegetal
de religión acuática
Vuelto sol
vuelto agua
asciendo
como vapor
a lo sin memoria
(Ciudad Bolívar, 22.07.1989)
Ciudad Bolívar
desenvaina su sol
desde muy temprano
Lo arroja
como un perro
sobre la epidermis
y a cada mordisco
de luz
la sangre
sube
clamando venganza
Reclama tus muslos
Tu caminar
hacia la ducha
después de amarnos:
esa borrosa imagen
de Afrodita
bajo el agua
Mientras
uno atisba
y comprende
la escasa distancia
entre la verdad
y el sueño
entre lo vivido
y lo presentido
Ese lugar
donde
la memoria augura
prevée fatalidades
oscurece al mundo
Y veo al Sol zambullirse
desde la piedra del medio
y empezar a caminar
sobre las aguas
como si fuese un alga:
rosario vegetal
de religión acuática
Vuelto sol
vuelto agua
asciendo
como vapor
a lo sin memoria