Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
PAISAJES. DIANA XX.
Se mueren cinco dedos,
en las seis cuerdas de horca,
de una guitarra que sangra.
Se enciende el color de una copla,
apoyada en el aliento,
del extremo de una garganta.
Palpitante y acompasado gesto,
que describe tus paisajes,
para deslizarse en tus labios entreabiertos.
Resuena en esta playa sin olas,
por qué el infierno no tiene océanos,
que mojen la quebrada a las coplas.
Ocultos tras el satén de una noche,
escuchan un sinfín de almas,
como te murmura el viento del páramo.
De melancolía se grava el pecho, Diana,
las palabras que te envuelven,
cuando no parpadeas y eres sueño.
El espacio se desgarra del sentir,
anima que se arranque para cantarte,
ecos que se funden para hablarle a tus ojos.
Dos lágrimas se pasean libres,
por los carrillos de un Ángel Negro,
mientras su lengua le forma llama.
Abrasa la boca que no ha besado,
enmudece su gesto y contrariado,
escucha el verso que le hiere los oídos.
Dicen que fue un milagro oscuro,
ver a demonios conjugados en emoción,
cuando te vieron luminosa como un sol.
Por qué por primera vez en el tiempo,
el mundo de lo oculto se transformo,
en tablao flamenco, para guardar un cante.
Se mueren cinco dedos,
en las seis cuerdas de horca,
de una guitarra que sangra.
Se enciende el color de una copla,
apoyada en el aliento,
del extremo de una garganta.
Palpitante y acompasado gesto,
que describe tus paisajes,
para deslizarse en tus labios entreabiertos.
Resuena en esta playa sin olas,
por qué el infierno no tiene océanos,
que mojen la quebrada a las coplas.
Ocultos tras el satén de una noche,
escuchan un sinfín de almas,
como te murmura el viento del páramo.
De melancolía se grava el pecho, Diana,
las palabras que te envuelven,
cuando no parpadeas y eres sueño.
El espacio se desgarra del sentir,
anima que se arranque para cantarte,
ecos que se funden para hablarle a tus ojos.
Dos lágrimas se pasean libres,
por los carrillos de un Ángel Negro,
mientras su lengua le forma llama.
Abrasa la boca que no ha besado,
enmudece su gesto y contrariado,
escucha el verso que le hiere los oídos.
Dicen que fue un milagro oscuro,
ver a demonios conjugados en emoción,
cuando te vieron luminosa como un sol.
Por qué por primera vez en el tiempo,
el mundo de lo oculto se transformo,
en tablao flamenco, para guardar un cante.
Juanjota.
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