Elegía a la intensidad
(Madrid, 08.12.1985)
Cuando la espada de sol te clava y te sangra morena
Hechada y hundida sobre algodones blancos
En un cuarto rebosante de azul y arena
Mis cuerpos se vuelven dientes
acometiendo tu carne con mi infinito espacio
Emerges estrella en tus capas de rosa
Rumbo al mundo de las aguas vespertinas
Llevando al aire
el olor a miel
de tu vulva victoriosa
Regresas con nuevas pieles al centro del mundo
Te inclinas para contar mis rastros frente al espejo
Y arrojas tu espalda hacia mis sienes
Para convencerme de que nunca te vas
Y que siempre vienes
Te acercas a la puerta y te envuelves
en azucenas negras y lirios verdes
Y regresas a mis ojos nuevamente
para decirme que este infierno
bien vale mil muertes
Que el temor a que me vaya
apuñalea tu mente
Que el último millón de días
sólo hubo augurios de mala suerte
Que cuando te tocas el pezón izquierdo
-el más mío-
se queda inerte
Amada es que no sabes
Que el Amor es la perfecta venganza del tiempo
Y que estar juntos es morirnos por fuera
Y el estar lejos es morirnos por dentro
(Madrid, 08.12.1985)
Cuando la espada de sol te clava y te sangra morena
Hechada y hundida sobre algodones blancos
En un cuarto rebosante de azul y arena
Mis cuerpos se vuelven dientes
acometiendo tu carne con mi infinito espacio
Emerges estrella en tus capas de rosa
Rumbo al mundo de las aguas vespertinas
Llevando al aire
el olor a miel
de tu vulva victoriosa
Regresas con nuevas pieles al centro del mundo
Te inclinas para contar mis rastros frente al espejo
Y arrojas tu espalda hacia mis sienes
Para convencerme de que nunca te vas
Y que siempre vienes
Te acercas a la puerta y te envuelves
en azucenas negras y lirios verdes
Y regresas a mis ojos nuevamente
para decirme que este infierno
bien vale mil muertes
Que el temor a que me vaya
apuñalea tu mente
Que el último millón de días
sólo hubo augurios de mala suerte
Que cuando te tocas el pezón izquierdo
-el más mío-
se queda inerte
Amada es que no sabes
Que el Amor es la perfecta venganza del tiempo
Y que estar juntos es morirnos por fuera
Y el estar lejos es morirnos por dentro