Hoy...
viajo por los senderos de tu vida
voy a descorrer el velo
que cubre los rincones de tu historia;
voy a desnudar tu alma de niña,
de madre y mujer.
Viviste tu niñez rodeada de amor
disfrutando del bello paisaje
que circundaba el hogar de tus padres,
quienes dibujaban en tus labios
sonrisas de lunas, de soles y de aves.
Al cumplir tus dieciocho años
dejaste el pueblo que te vio nacer
con las alas que te brindaron tus viejos
sobre la alfombra de los sueños
empezaste a volar.
Tu espíritu soñadora y guerrera
fueron tus armas de mujer
batallaste los obstáculos de una gran ciudad.
Un día cualquiera, cruzando la calle
tus ojos color cielo se cruzaron con la mirada de un sol.
Hoy...
disfruto revivir tu historia de niña,
de madre y mujer...
dejaste en nuestros genes
tu espíritu guerrera y soñadora
que nos enseño a vivir con amor y en libertad.