Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Uno de enero y vistas al vacío,
el mundo en nuestra mano, ¿cómo no?
En esta tierra calcinada, yo,
me propongo buscar un nuevo río
más allá de las nubes y el gentío
para nutrir de vida mis raíces
y de savia mis ramas; ¡por lombrices,
lo tengo que lograr! Sujeto el orbe,
no puedo permitir que el gris estorbe,
te ciegue o nos confisque los matices.
No es que reniegue de mis cicatrices,
veo en ellas heridas ya curadas
y un relieve que anuncia madrugadas
y un futuro de tiempos más felices.