fabiolaselene
Poeta que considera el portal su segunda casa
El gran espejo
Abrí un cajón de mi cómoda y buscando un camisón encontré un papel doblado que hace tiempo escribí y guardé.
Era un bonito sueño, donde reinaba la alegría, los problemas no existían y todo tenía solución.
Un gran espejo rodeaba mi habitación, me miro y me encanta todo lo que veo en el.
Un mundo mágico imaginario esta a mis pies
Lo traspaso y una dulce música se escucha en el andén del tren.
Caen copos de nieve, un blanco camino se ve y esta lleno de animales, felices jugando.
Tomo asiento frente unos viejitos que con una sonrisa me dan la bienvenida.
La gente charla contenta en un tono bajito y hay un ambiente muy cordial.
En el pasillo, repleto de gente y en silencio observan el atardecer.
Miro a través de sus cristales y no me extraña que lo admiren, que hermosura de paisaje se contempla
Suena un silbido, es el revisor que nos indica que el tren a parado.
Hemos llegado, esta es la ultima estación, dice un pequeño y simpático enano.
Baja señorita?
Tomase un café.
No se preocupe por nada, yo la avisaré.
La gente habla en un tono agradable y escuchan sin atropellar.
Busco un sitio donde sentarme, pero el bar está a rebosar.
Siéntese señorita! me dice un joven con melena y sus brazos llenos de tatuajes.
Le cedo gustoso mi sitio, quieress mi asiento, mi café lo puedo tomar de pie.
No hay gritos, ni peleas, vuelvo a subir al tren.
Estaba agotada, cerré los ojos y me dormí sin querer.
Unos gritos y insultos me despiertan.
Me encuentro en la calle en medio de una discusión.
Todo ha sido un deseo, una utopia que en mi sueño se cumplió.
Techuaym (mío)
Abrí un cajón de mi cómoda y buscando un camisón encontré un papel doblado que hace tiempo escribí y guardé.
Era un bonito sueño, donde reinaba la alegría, los problemas no existían y todo tenía solución.
Un gran espejo rodeaba mi habitación, me miro y me encanta todo lo que veo en el.
Un mundo mágico imaginario esta a mis pies
Lo traspaso y una dulce música se escucha en el andén del tren.
Caen copos de nieve, un blanco camino se ve y esta lleno de animales, felices jugando.
Tomo asiento frente unos viejitos que con una sonrisa me dan la bienvenida.
La gente charla contenta en un tono bajito y hay un ambiente muy cordial.
En el pasillo, repleto de gente y en silencio observan el atardecer.
Miro a través de sus cristales y no me extraña que lo admiren, que hermosura de paisaje se contempla
Suena un silbido, es el revisor que nos indica que el tren a parado.
Hemos llegado, esta es la ultima estación, dice un pequeño y simpático enano.
Baja señorita?
Tomase un café.
No se preocupe por nada, yo la avisaré.
La gente habla en un tono agradable y escuchan sin atropellar.
Busco un sitio donde sentarme, pero el bar está a rebosar.
Siéntese señorita! me dice un joven con melena y sus brazos llenos de tatuajes.
Le cedo gustoso mi sitio, quieress mi asiento, mi café lo puedo tomar de pie.
No hay gritos, ni peleas, vuelvo a subir al tren.
Estaba agotada, cerré los ojos y me dormí sin querer.
Unos gritos y insultos me despiertan.
Me encuentro en la calle en medio de una discusión.
Todo ha sido un deseo, una utopia que en mi sueño se cumplió.
Techuaym (mío)