Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
al sucumbir en el tricúspide
acantilado...
la luna radió muy blanca
Al solitario lo azoró la paradoja:
se alejó del ayuno fascinado y temeroso
la sutileza perforaba el tercer ojo...
Ojos cósmicos reverencian la noche
y quiero aquietar rituales pero me voy
detrás de la emociones de mi amada...
Amo la candidez de la mujer reposada,
la luna celosa no es cándida,
su impiedad me agita y fastidia...
Cierto vestido ciñe su talle,
y de pronto en ella eclipsan ventanas,
pegados los copos de nieves abrazan cisnes,
empluman águilas en el aire impuro
y como aves emplumadas, en el griterío
del pasadizo danzan las garzas...
acantilado...
la luna radió muy blanca
Al solitario lo azoró la paradoja:
se alejó del ayuno fascinado y temeroso
la sutileza perforaba el tercer ojo...
Ojos cósmicos reverencian la noche
y quiero aquietar rituales pero me voy
detrás de la emociones de mi amada...
Amo la candidez de la mujer reposada,
la luna celosa no es cándida,
su impiedad me agita y fastidia...
Cierto vestido ciñe su talle,
y de pronto en ella eclipsan ventanas,
pegados los copos de nieves abrazan cisnes,
empluman águilas en el aire impuro
y como aves emplumadas, en el griterío
del pasadizo danzan las garzas...