Y por ese tiempo que pasa aliviando,
ese tiempo que pasa entre nosotros y con nosotros…
ese tiempo que nos acaricia, ligero, ideal y poético;
esas lluvias de colores de la amistad,
esas ciudades que surcan lentamente por nuestros sueños…
y, nuevamente, conquistando esos paraísos…
esas frondosidades de las oscuridades melódicas,
esas piscinas llenas de estimulantes,
los chispeantes oleajes que nos llevaron por nuestros recuerdos…
las gaviotas de papel, que despliegan sus alas, en la calle: “Buenos Aires”,
y esos telescopios astronómicos,
que ven primera luz, por esos islotes más cálidos.
ese tiempo que pasa entre nosotros y con nosotros…
ese tiempo que nos acaricia, ligero, ideal y poético;
esas lluvias de colores de la amistad,
esas ciudades que surcan lentamente por nuestros sueños…
y, nuevamente, conquistando esos paraísos…
esas frondosidades de las oscuridades melódicas,
esas piscinas llenas de estimulantes,
los chispeantes oleajes que nos llevaron por nuestros recuerdos…
las gaviotas de papel, que despliegan sus alas, en la calle: “Buenos Aires”,
y esos telescopios astronómicos,
que ven primera luz, por esos islotes más cálidos.