Lo que he tragado, como un cohete…
lo que hemos hablado, por esa rompiente,
de dientes afilados de colores…
las locomotoras unidas, por el aliento y los substratos;
la estampida de caballos de ajedrez…
la tinta informal, de abrigo,
y la tinta del caleidoscopio;
cuando todo es,
como una ilusión contrastada…
al calor de las hogueras santas;
entre lagartos del barrio,
y muchachos que navegan en el sol…
entre las ratas que cabalgan,
y los oleajes que sugiere el atardecer…
entre el “atrapasueños”,
y la vieja calle al mercado…
las manos de los árboles,
ebrias de buena literatura…
el grito , todo, en el vientre…
y las buhardillas,
con los mosaicos de fiesta,
y los puentes de tregua…
lo que hemos hablado, por esa rompiente,
de dientes afilados de colores…
las locomotoras unidas, por el aliento y los substratos;
la estampida de caballos de ajedrez…
la tinta informal, de abrigo,
y la tinta del caleidoscopio;
cuando todo es,
como una ilusión contrastada…
al calor de las hogueras santas;
entre lagartos del barrio,
y muchachos que navegan en el sol…
entre las ratas que cabalgan,
y los oleajes que sugiere el atardecer…
entre el “atrapasueños”,
y la vieja calle al mercado…
las manos de los árboles,
ebrias de buena literatura…
el grito , todo, en el vientre…
y las buhardillas,
con los mosaicos de fiesta,
y los puentes de tregua…