Y como arrollador cariño…
y como susurros de arroyos medicinales…
y como de oca en oca,
esos encuentros, esos torrenciales anhelos,
esos mares de compasión maestra,
esos archipiélagos de proverbios y filosofía;
esa ciudad de cuento,
y esos veleros que navegan sobre la poesía…
el café y la tertulia, los colores festivos,
y nuestra nube dorada sobre la bahía.