Asklepios
Incinerando envidias
El peso de la compasión por el fallecido se hizo aire sólido entre las palabras que no conseguí pronunciar.
Todo concepto huyó de mi mente, incapaz de reaccionar, y una herida se abrió en mí.
Mi sentir palpitó fragmentado, totalmente roto mientras, una vez más, no pude ni intentarlo de nuevo.
Sucesos así me queman los sueños y hacen más oscuros a los silencios y más inútiles mis palabras.
Siempre, no sé por qué, me siento culpable.
Todo concepto huyó de mi mente, incapaz de reaccionar, y una herida se abrió en mí.
Mi sentir palpitó fragmentado, totalmente roto mientras, una vez más, no pude ni intentarlo de nuevo.
Sucesos así me queman los sueños y hacen más oscuros a los silencios y más inútiles mis palabras.
Siempre, no sé por qué, me siento culpable.