Douglas Lacayo
Poeta recién llegado
Por un Café II
Otra vez aquí en LA VELA, estoy buscando a la mujer
a la que propuse aquélla cita, antes del amanecer
asomándome entre sillas, a ver si la logro ver
su mirada me divisa, me pudo reconocer.
Me acerco a donde está, la saludo en cortesía
preguntó cómo te va, pensé que no cumplirías
aquí estoy en esta cita, yo cumplí Ella responde
no soy de los que prometen y que luego se esconden.
Me encantan las mujeres que son propias y seguras
aunque es difícil declararte, con palabras tu hermosura
ustedes los hombres para todo tienen escusas
me declara la mujer que con palabras inconclusas.
En el alfabeto no hay letras, para poderte describir
no habrá combinación de palabras que te puedan definir
tu belleza es inmensurable, no se puede comparar
lo que nos queda a los mortales es poderte contemplar.
Sos exagerado porqué mientes y culpas los alfabetos
con tu “no hay letras y palabras” solo versos incompletos
si dejaras las escusas y comentaras lo certero
podrías describir un sentimiento verdadero.
Te tengo otra propuesta y un comentario sincero
que si pierdes vas conmigo, me disculpas si es grosero
voy a demostrar mis palabras, que te dije primero
¡por Dios que te vas conmigo!, eso ya te lo Compruebo.
Si tú puedes comprobar que el alfabeto está completo
lo tendrás que demostrar, con palabras Yo te reto
porque para poder declarar un precioso monumento
no creo que haya palabras en verdad que no te miento.
Si un escritor pudiera describirte en detallito
si con letras puede hacer, revivir lo que está escrito
que cualquiera pueda leer y reproducir su sonido
me gustaría ver en letras, el sonido de un gemido.
No hay manera que puedas resistir lo convenido
lo siento tu perdiste, ahora te vendrás conmigo
y como sé que no podrás, tu risa lo reconoce
levántate vámonos ya, disfrutemos de esta noche.
Otra vez aquí en LA VELA, estoy buscando a la mujer
a la que propuse aquélla cita, antes del amanecer
asomándome entre sillas, a ver si la logro ver
su mirada me divisa, me pudo reconocer.
Me acerco a donde está, la saludo en cortesía
preguntó cómo te va, pensé que no cumplirías
aquí estoy en esta cita, yo cumplí Ella responde
no soy de los que prometen y que luego se esconden.
Me encantan las mujeres que son propias y seguras
aunque es difícil declararte, con palabras tu hermosura
ustedes los hombres para todo tienen escusas
me declara la mujer que con palabras inconclusas.
En el alfabeto no hay letras, para poderte describir
no habrá combinación de palabras que te puedan definir
tu belleza es inmensurable, no se puede comparar
lo que nos queda a los mortales es poderte contemplar.
Sos exagerado porqué mientes y culpas los alfabetos
con tu “no hay letras y palabras” solo versos incompletos
si dejaras las escusas y comentaras lo certero
podrías describir un sentimiento verdadero.
Te tengo otra propuesta y un comentario sincero
que si pierdes vas conmigo, me disculpas si es grosero
voy a demostrar mis palabras, que te dije primero
¡por Dios que te vas conmigo!, eso ya te lo Compruebo.
Si tú puedes comprobar que el alfabeto está completo
lo tendrás que demostrar, con palabras Yo te reto
porque para poder declarar un precioso monumento
no creo que haya palabras en verdad que no te miento.
Si un escritor pudiera describirte en detallito
si con letras puede hacer, revivir lo que está escrito
que cualquiera pueda leer y reproducir su sonido
me gustaría ver en letras, el sonido de un gemido.
No hay manera que puedas resistir lo convenido
lo siento tu perdiste, ahora te vendrás conmigo
y como sé que no podrás, tu risa lo reconoce
levántate vámonos ya, disfrutemos de esta noche.
(Douglas Lacayo)