…. Y cuando preguntaban las vacas por los jardines,
y cuando hablan de santidad las cordilleras…
y cuando fluye la luz de la mañana, por esos festivales de las cosas minúsculas,
y cuando nos dan los monos la mano, desde esas alturas selváticas…
y tanta calidez por esos remolinos de los caminos,
y esos atardeceres donde llegaban,
esos cangrejos con castañuelas,
a esos bosques de la fábula…
y la charla y las frondosidades románticas, por esas terrazas de los cafés…
y el regreso a esa isla, perdida en los altos cielos,
y a las viejas compañías poéticas,
y a esos continentes sumergidos en la meditación;
al tiempo para agradecer,
y al tiritar de las palmeras vírgenes…
y cuando hablan de santidad las cordilleras…
y cuando fluye la luz de la mañana, por esos festivales de las cosas minúsculas,
y cuando nos dan los monos la mano, desde esas alturas selváticas…
y tanta calidez por esos remolinos de los caminos,
y esos atardeceres donde llegaban,
esos cangrejos con castañuelas,
a esos bosques de la fábula…
y la charla y las frondosidades románticas, por esas terrazas de los cafés…
y el regreso a esa isla, perdida en los altos cielos,
y a las viejas compañías poéticas,
y a esos continentes sumergidos en la meditación;
al tiempo para agradecer,
y al tiritar de las palmeras vírgenes…