Ice
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca he encontrado
como despedirme de ti.
¿Será...
porque mientras más busco motivos
parecer ser que también
te los llevaste de aquí?.
No fue lo más difícil
que te marcharas.
Que te llevaras todo
o ese te amo
- dardo envenenado -
que lanzaste
justo antes de partir.
Lo más difícil fue...
tratar de entender aquello que modificaste en mi.
Y esa memoria selectiva después de tanto olvido.
Por qué ...
¿cómo explico
no poder recordar la forma de tu sonrisa
si va de un lado
o del otro
o es simétrica?
No recuerdo siquiera
el contorno de tus labios
pero si su bicolor.
Su convergencia en esa sensual comisura.
No se ya tu color favorito...
pero al mirar una rosa
suelo pensar en ti
y recuerdo aquel bote de metal
donde solías guardar los pétalos
que me parecían atrapados en el tiempo
porque no alcanzaban a morir.
Y tu decías...
que eso era por nuestro amor
porque era verdadero.
No se de ti hace mucho
y no creo quiera saber
pese a preguntarme
de vez en cuando
¿de que tanto me perdí ?.
Me propuse tanto olvidarte
que en ello
olvide parte de mi.
No encuentro un número exacto
para aquellas heridas que sembraste
y que florecieron al partir.
Pero no es el mismo de las cicatrices
que después de tanto tiempo...
han dejado de latir.
..
.
como despedirme de ti.
¿Será...
porque mientras más busco motivos
parecer ser que también
te los llevaste de aquí?.
No fue lo más difícil
que te marcharas.
Que te llevaras todo
o ese te amo
- dardo envenenado -
que lanzaste
justo antes de partir.
Lo más difícil fue...
tratar de entender aquello que modificaste en mi.
Y esa memoria selectiva después de tanto olvido.
Por qué ...
¿cómo explico
no poder recordar la forma de tu sonrisa
si va de un lado
o del otro
o es simétrica?
No recuerdo siquiera
el contorno de tus labios
pero si su bicolor.
Su convergencia en esa sensual comisura.
No se ya tu color favorito...
pero al mirar una rosa
suelo pensar en ti
y recuerdo aquel bote de metal
donde solías guardar los pétalos
que me parecían atrapados en el tiempo
porque no alcanzaban a morir.
Y tu decías...
que eso era por nuestro amor
porque era verdadero.
No se de ti hace mucho
y no creo quiera saber
pese a preguntarme
de vez en cuando
¿de que tanto me perdí ?.
Me propuse tanto olvidarte
que en ello
olvide parte de mi.
No encuentro un número exacto
para aquellas heridas que sembraste
y que florecieron al partir.
Pero no es el mismo de las cicatrices
que después de tanto tiempo...
han dejado de latir.
..
.