César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche te he traído tulipanes.
Que tú no los quieras ver, es cosa tuya.
o tocarlos
que no los entiendas.
Los he dejado en el patio de tu casa.
regados sobre el piso de terracota y sombras
como tulipanes bailando una fiesta
como ebrios de luna
que te esperan.
Reté a los perros que no me quieren
y al cañón del revólver, la pistola
al plomo tunante de la bala
las risas burlonas de la ¿gente??
reté al miedo azul que presagia la muerte.
Amarillos, rosados, encarnados
pero no estaban de moda
ni yo.
Y me vi el rostro en un charco, de regreso,
-Ya estás viejo para estas cosas (me dije)
antes de volver mi propia imagen tres mil setecientos noventa y cuatro
añicos
con un solo pisotón.
Tulipanes...
Que tú no los quieras ver, es cosa tuya.
o tocarlos
que no los entiendas.
Los he dejado en el patio de tu casa.
regados sobre el piso de terracota y sombras
como tulipanes bailando una fiesta
como ebrios de luna
que te esperan.
Reté a los perros que no me quieren
y al cañón del revólver, la pistola
al plomo tunante de la bala
las risas burlonas de la ¿gente??
reté al miedo azul que presagia la muerte.
Amarillos, rosados, encarnados
pero no estaban de moda
ni yo.
Y me vi el rostro en un charco, de regreso,
-Ya estás viejo para estas cosas (me dije)
antes de volver mi propia imagen tres mil setecientos noventa y cuatro
añicos
con un solo pisotón.
Tulipanes...