…Pereza no, lo siguiente, pereza por las ramas…
y las risas de los cocodrilos, y la luz del hombre de la linterna,
y los veleros que navegan sobre los relojes blandos…
y los carteles del café intenso, sobre esas nubes de variedades…
y los amigos que llegan, los amigos que no fallan,
los abrazos y las treguas de los pájaros
con esos colores de la ciudad…
y esos versos por donde se expande la piel,
y esas canciones que corrían por los horizontes rojos…
y esos autobuses que nos hablan de los espectáculos de la naturaleza…