Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vendrás con la aurora,
niña de los ojos grandes,
con luz en la mirada,
la sonrisa en la boca
iluminando la mañana.
Vendrás por la orilla,
en el alba de los sauces,
caminando entre las juncias,
veredas escondidas
de campanillas encendidas.
Vendrás cantando,
tu voz al aire tibio,
como en el amanecer primero,
el del mundo limpio,
más allá del otero.
Vendrás con los brazos abiertos,
niña del alma,
a dar el abrazo despierto,
la risa temprana,
el beso primero.
Y estaré aguardando,
impaciente por verte,
para apretarte junto al pecho,
en mis brazos mecerte,
como cuando eras pequeña
y volver a tenerte.
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