¡ Es tan difícil a veces lograr que el corazón y la razón se entiendan!
Esta noche quisiera escribir muchas cosas en este silencio que me envuelve. La plenitud que me rodea, se convierte en tenaz avivador del fuego de los sentimientos y descubro que mi pluma se desliza inquieta por el papel, como en un cielo brillante, estrellado, con la luna sonriendo en su cenit.
Y entonces llegas tú como la dulce canción que me arrulla y surge muy dentro de mí la necesidad de decirte cosas, por ejemplo que te amo, y que eres como esa luz que nunca muere en el cristal y que irradia su reflejo desplegando sus alas al viento, mientras mi boca escribe ese hermoso poema que la noche me regala... tu nombre.
Ana Mercedes Villalobos