Si osas pisotear mi jardín,
debes saber,
que el césped recién nacido,
tierno, de tono inocente,
¡es nuestro descendiente!
Si haces que su rostro se hunda,
en la tierra que te sostiene,
provocarás su muerte,
y borrarás de tu pasado,
el amor que has sembrado.
Mas que pisar mi jardín,
te invito a recostarte en él,
a sentir, sobre la fresca hierba,
que revives tus partes sufrientes.
¡No te prives!
y en el fango lamentes....