No hubo quien lo siembre

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Me preocupa el amor que no tuvo culpa y murió
olvidado en medio de los litigios,
el cariño, que era tan joven y ni la lucha siguió,
el deseo que después de desear
prefirió nunca haber deseado.

Me preocupa el silencio que se extravió sin hacer ruido
y el pobre que esperaba socorro y nadie lo fue a buscar,
la esperanza que moría siempre de última y sin sentido
y ya ni para eso le pudo alcanzar.

El delirio, que tanto trabajo tenía y ayer lo despidieron
sin derechos laborales, sin razones ni sonetos,
me preocupa el interés al que vencieron
los bostezos que nunca vinieron en buenos momentos.

Me preocupaba el estrés, pero lo ascendieron de puesto,
ahora es vicepresidente y tiene de secretario al orgullo,
y aunque ya no viaje en buen vagón lo nuestro
aún recuerdo cuando lo tuyo era mío y lo mío era tuyo.

Estoy en un punto donde me preocupa el desamparo,
ese desamparo de no hallarnos ni en las cobijas,
la pasión que estuvo pidiendo asilo político,
y la exiliaron a los saludos sin sonrisas.

Me preocupa el esfuerzo, que casi llega a la meta
pero sufrió un tirón en la pierna y se fue en ambulancia,
me preocupa el desatino, que ya casi atinaba la puerta
y a dos pasos de atinar conmigo perdió su ganancia.

Me preocupa el amor que no tuvo culpa y murió
sin vela ni café en una tarde lluviosa y con fiebre,
me preocupa el amor que carecía de amor y padeció
en unos labios que no encontraron quien lo siembre.
 
Me preocupa el amor que no tuvo culpa y murió
olvidado en medio de los litigios,
el cariño, que era tan joven y ni la lucha siguió,
el deseo que después de desear
prefirió nunca haber deseado.

Me preocupa el silencio que se extravió sin hacer ruido
y el pobre que esperaba socorro y nadie lo fue a buscar,
la esperanza que moría siempre de última y sin sentido
y ya ni para eso le pudo alcanzar.

El delirio, que tanto trabajo tenía y ayer lo despidieron
sin derechos laborales, sin razones ni sonetos,
me preocupa el interés al que vencieron
los bostezos que nunca vinieron en buenos momentos.

Me preocupaba el estrés, pero lo ascendieron de puesto,
ahora es vicepresidente y tiene de secretario al orgullo,
y aunque ya no viaje en buen vagón lo nuestro
aún recuerdo cuando lo tuyo era mío y lo mío era tuyo.

Estoy en un punto donde me preocupa el desamparo,
ese desamparo de no hallarnos ni en las cobijas,
la pasión que estuvo pidiendo asilo político,
y la exiliaron a los saludos sin sonrisas.

Me preocupa el esfuerzo, que casi llega a la meta
pero sufrió un tirón en la pierna y se fue en ambulancia,
me preocupa el desatino, que ya casi atinaba la puerta
y a dos pasos de atinar conmigo perdió su ganancia.

Me preocupa el amor que no tuvo culpa y murió
sin vela ni café en una tarde lluviosa y con fiebre,
me preocupa el amor que carecía de amor y padeció
en unos labios que no encontraron quien lo siembre.
Buenos días
Unas bellas letras se ponen en mi camino
Gracias por compartirlas
Un saludo
 
Me preocupa el amor que no tuvo culpa y murió
olvidado en medio de los litigios,
el cariño, que era tan joven y ni la lucha siguió,
el deseo que después de desear
prefirió nunca haber deseado.

Me preocupa el silencio que se extravió sin hacer ruido
y el pobre que esperaba socorro y nadie lo fue a buscar,
la esperanza que moría siempre de última y sin sentido
y ya ni para eso le pudo alcanzar.

El delirio, que tanto trabajo tenía y ayer lo despidieron
sin derechos laborales, sin razones ni sonetos,
me preocupa el interés al que vencieron
los bostezos que nunca vinieron en buenos momentos.

Me preocupaba el estrés, pero lo ascendieron de puesto,
ahora es vicepresidente y tiene de secretario al orgullo,
y aunque ya no viaje en buen vagón lo nuestro
aún recuerdo cuando lo tuyo era mío y lo mío era tuyo.

Estoy en un punto donde me preocupa el desamparo,
ese desamparo de no hallarnos ni en las cobijas,
la pasión que estuvo pidiendo asilo político,
y la exiliaron a los saludos sin sonrisas.

Me preocupa el esfuerzo, que casi llega a la meta
pero sufrió un tirón en la pierna y se fue en ambulancia,
me preocupa el desatino, que ya casi atinaba la puerta
y a dos pasos de atinar conmigo perdió su ganancia.

Me preocupa el amor que no tuvo culpa y murió
sin vela ni café en una tarde lluviosa y con fiebre,
me preocupa el amor que carecía de amor y padeció
en unos labios que no encontraron quien lo siembre.



Muy bello y profundo.

Gracias por compartirlo.

Un abrazote y linda noche!
 
Excelente poema, ciertamente el amor en el mundo real siempre nos llega con estos contrastes;
si uno quiere, pues, a veces "no nos quieren" y, si uno " no " quiere... como nunca nos quieren; creo que hay que tomar lo que llega a nuestras manos, disfrutarlo... y, dejar de complicarnos la vida.
Me encantó.
 
Última edición:
Excelente poema, ciertamente el amor en el mundo real siempre nos llega con estos contrastes;
si uno quiere, pues, no nos quieren y, si uno " no " quiere... como nunca nos quieren; creo que
hay que tomar lo que llega a nuestras manos... y, dejar de complicarnos la vida.
Me encantó.
Es un excelente razonamiento, amigo. Saludos. Un placer recibirte por acá.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba