Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llevaba días de mala leche, todo parecía molestarle, el insomnio martirizaba sus noches, se miro al espejo y vio sus ojos sin vida. Se tomó un sorbo de café y se quedo pensativa, se levanto decidida ,se dio una ducha ligera, se vistió y metió varias prendas en una maleta.
-¿Y mi desayuno mamá?-dijo su hija adolescente.
- Tengo partido ¿Y mi camiseta? -dijo su hijo
-Cariño, ¿Has visto mis llaves? Gritó el marido
–Adiós, me voy de viaje, cogió la maleta y atravesó la puerta.
-Papa, mamá se ha ido.
-Vale, cuando vuelva dile mañana me voy de viaje, que me haga la maleta
-Papa, mamá lleva una maleta, va de viaje
– ¡COMO! Trae el teléfono, una musiquilla sonó en la mesa, había dejado el teléfono y una nota: No sé cuando volveré, no quiero ser el ama de la casa, quiero ser la dueña de mi vida. Mamá
-¿Y mi desayuno mamá?-dijo su hija adolescente.
- Tengo partido ¿Y mi camiseta? -dijo su hijo
-Cariño, ¿Has visto mis llaves? Gritó el marido
–Adiós, me voy de viaje, cogió la maleta y atravesó la puerta.
-Papa, mamá se ha ido.
-Vale, cuando vuelva dile mañana me voy de viaje, que me haga la maleta
-Papa, mamá lleva una maleta, va de viaje
– ¡COMO! Trae el teléfono, una musiquilla sonó en la mesa, había dejado el teléfono y una nota: No sé cuando volveré, no quiero ser el ama de la casa, quiero ser la dueña de mi vida. Mamá