Don Francisco: Al leer su "soneto vacío" creo haber encontrado la respuesta que quería darle en un principio a su cruel comentario. Considero que es un error analizar sólo una parte de una obra, dividirla en su parte técnica y su parte emocional o de contenido. Creo que una obra debe ser analizada como un todo, sin fragmentarla. ¿Qué es más valioso? ¿El ajuste a las reglas formales de la poesía, aunque haya sido hecha en piloto automático, o el sentimiento puesto en los versos, aún sin guardar las formas? La receta ideal sólo unos pocos pueden lograrla. Mientras tanto podrán convivir poemas "incorrectos" con sentimiento y poemas "correctos" vacíos, válidos sólo como demostración de maestría en el manejo de las formas. Mis respetos por su innegable talento y erudición. Un abrazo. Dany.
Lamento, don Daniel, que se tome usted mi crítica como cruel comentario. No era en modo alguno mi intención sino la de hacer un análisis formal objetivo de su poema como las que en general vengo haciendo, y sobre las que lo cierto es que hasta ahora nadie ha rebatido la materia concreta de mis objeciones. Pero veo que se recibe mucho mejor el régimen de halagos mutuos, que conduce a la situación de indigencia formal en que estaba este subforo. ¿Usted lo prefiere? ¡Allá usted!
En respuesta al falso dilema entre poemas emocionales imperfectos y correctos pero vacíos le transcribo aquí mi contestación al comentario suyo a mi Soneto vacío.
Doy mi opinión a tus preguntas. Creo que planteas un falso dilema. La poesía nace de la conjugación armoniosa de forma y fondo. No hay poesía sin fondo, sin eso que llamas sentimiento, y también podría llamarse inspiración, impulso lírico, lirismo o como se quiera; pero ¡ojo! tampoco hay poesía sin forma, sin encontrar la disposición de las palabras que hacer brotar la musicalidad que subyace al lenguaje. No basta con tener bonitos pensamientos si al final se expresan de manera mediocre.
En mi soneto vacío he puesto toda mi intención y buena parte de mi arte en enterrar cualquier posible lirismo. No ha sido fácil porque de la mera forma, como han resaltado con agudeza algunos comentarios, si se hace con armonía y arte, brota la belleza. Y lo he hecho para demostrar que por buena que sea la forma no basta. Pues bien, bien por falta de dominio técnico o por falta de la dedicación suficiente (cualquier forma poética es una pelea a brazo partido con las palabras, y cuesta trabajo), a veces no cuidamos suficientemente la forma y el inspirado poema aborta.
Te diré, a propósito de tu insistente y, a mi entender, desencaminada idea de que es mejor (o tan bueno) un poema inspirado imperfecto, que un poema perfecto vacío, te diré, repito, que la verdadera alternativa a un poema inspirado imperfecto (yo diría incorrecto) es un poema inspirado y correcto; y que la alternativa a un poema correcto vacío es un poema correcto y pleno de lirismo. Porque tanto el poema inspirado imperfecto (incorrecto) como el poema correcto vacío son tristes fracasos dignos de la papelera.
Pero que lo más seguro es que un poema formalmente "imperfecto" sea también un poema mediocremente inspirado, y que un poema realmente vacío quizá tampoco sea formalmente correcto.
Un abrazo,