Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Con mis piernas de campesina rusa
y un poblado en mi cabeza de sueños fabricando alas,
salí a la calle por entre las nubes de cuando no nublan
y su sombra vio que llevaba un poema colgado a la espalda.
Lo recité callado, casi como quien murmura
y murmurando sobre mis pasos, mis pasos andaban y andaban.
Llegué a un mar, desayuné sus brumas,
bebí de la fuente del sudor de sol de la mañana,
resbalé senderos, dibujé piedras, salté ruinas
y de tanto pensar en llegar, me adelantó el alma.
Me llamó a voces, ¡aquí estoy!, ¿porqué te paras?,
estoy esperando a que llegues, que sin tu cuerpo no soy nada.
Y nada fui, hasta que llegué para abrazarla,
en la ciudad que me nació y donde un corazón olvidado esperaba mi llegada.
y un poblado en mi cabeza de sueños fabricando alas,
salí a la calle por entre las nubes de cuando no nublan
y su sombra vio que llevaba un poema colgado a la espalda.
Lo recité callado, casi como quien murmura
y murmurando sobre mis pasos, mis pasos andaban y andaban.
Llegué a un mar, desayuné sus brumas,
bebí de la fuente del sudor de sol de la mañana,
resbalé senderos, dibujé piedras, salté ruinas
y de tanto pensar en llegar, me adelantó el alma.
Me llamó a voces, ¡aquí estoy!, ¿porqué te paras?,
estoy esperando a que llegues, que sin tu cuerpo no soy nada.
Y nada fui, hasta que llegué para abrazarla,
en la ciudad que me nació y donde un corazón olvidado esperaba mi llegada.