BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vacas pastando
sumisamente en el rincón
palaciego, vacas.
Y un timón inservible
que destaca entre las montañas
de vidrios y consonantes inútiles.
Rosas desperdigadas por hilos
musicales, esponjas de mar
que se deterioran al contacto
de un basurero comercial.
Y en las alas, ese impulso
de sombras que emerge
de su voracidad marítima.
Arenales calcinados derrumbándose,
y el mundo que baja
hasta cumplir con su terror.
©
sumisamente en el rincón
palaciego, vacas.
Y un timón inservible
que destaca entre las montañas
de vidrios y consonantes inútiles.
Rosas desperdigadas por hilos
musicales, esponjas de mar
que se deterioran al contacto
de un basurero comercial.
Y en las alas, ese impulso
de sombras que emerge
de su voracidad marítima.
Arenales calcinados derrumbándose,
y el mundo que baja
hasta cumplir con su terror.
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