Solaribus
Poeta veterano en el portal
Te esperé
con los ojos
suspendidos en la noche
en mi silente soledad
de sótano
en el hueco de mi mano
estrella
quema
como un tigre rugiente
muerde
muere
en vano
brújula rota
doliente y sombría
ya manó
toda la luz
y una fuente de hierba
el sueño fértil
fue refugio
de las horas salvajes
y la fauna de la herrumbre
el musgo de la tarde
enmudece las espaldas
de los dos
solo quedan
los antiguos sonidos
los invisibles barrotes
de las sábanas
con su olor de abeja
y lluvia
esos tentáculos de sol
y flor
que llora
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